El martes 7, durante en encuentro que tuvo con sacerdotes de rito bizantino, sus familias, y religiosas en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús de Skopje, Macedonia del Norte, Francisco subrayó la necesidad de no ceder "a cierto complejo de inferioridad" cuando los cristianos son pocos. Puso de ejemplo la imagen de María "que, tomando una libra de nardo puro, ungió los pies de Jesús y los secó con los cabellos". "La casa se llenó de la fragancia del perfume, y dejó una huella inconfundible", destaco Francisco.
El martes 7, Francisco presidió la Misa celebrada en la Plaza Macedonia de Skopje, capital de Macedonia del Norte. En su homilía pidió recuperar el sentido de fraternidad, seriamente dañado por exceso de información y de desinformación que empuja al descrédito y a la descalificación.