En todo el mundo puede ocurrir el maltrat a los adultos mayores, sobre todo a aquellos "institucionalizados", y también - muy de lamentar - hasta dentro de sus propias familias. La prevención me, o nos, la enseñaron desde mi niñez más temprana, en mi hogar y en la escuela; quizá no atodos. Pero, a todos, la sociedad debiera recordarlo, a través de los medios de comunicación masivos, no sólo como "slogans", sino también promoviendo y premiando a películas, que lejos de ser unas verdaderas apologías del crimen y la violencia, enseñen virtudes tan elementales como la más elemental gratitud. Parece que esto se está volvienodo más escaso, hasta en los países más "desarrollados", como se descubrió durante la última pandemia mundial. A reflexionar.
Ambas cosas son necesarias, prevención y tratamiento. Y, parece mentira, hoy más que en el pasado, porque el desafecto, la ingratitud y el egoismo familiares y sociales, hoy son mayores que en el pasado, aunque nunca dejaro de existir, por algo tuvo que ser puesto en el Decálogo.
5 comentarios:
En todo el mundo puede ocurrir el maltrat a los adultos mayores, sobre todo a aquellos "institucionalizados", y también - muy de lamentar - hasta dentro de sus propias familias. La prevención me, o nos, la enseñaron desde mi niñez más temprana, en mi hogar y en la escuela; quizá no atodos. Pero, a todos, la sociedad debiera recordarlo, a través de los medios de comunicación masivos, no sólo como "slogans", sino también promoviendo y premiando a películas, que lejos de ser unas verdaderas apologías del crimen y la violencia, enseñen virtudes tan elementales como la más elemental gratitud. Parece que esto se está volvienodo más escaso, hasta en los países más "desarrollados", como se descubrió durante la última pandemia mundial. A reflexionar.
Que problema, tan grave, tan triste y tan frecuente, hoy más que nunca.
Los adultos mayores, parece que ya no son las joyas de las familias. ¿Qué está pasando?
Parece que hoy, en todo el mundo, comenzando por los países más "desarrollados " y "civilizados", son los viejos que estorban.
Ambas cosas son necesarias, prevención y tratamiento. Y, parece mentira, hoy más que en el pasado, porque el desafecto, la ingratitud y el egoismo familiares y sociales, hoy son mayores que en el pasado, aunque nunca dejaro de existir, por algo tuvo que ser puesto en el Decálogo.
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