Comentario del evangelio del Domingo V de Cuaresma, tiempo ordinario A, domingo 22 de marzo.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
No soy quien para para disentir de la opinión de un Sacerdote, hasta santo, pero creo que, ante el frcaso de nuestras peticiones a Dios, no debemos reaccionar con una queja o protesta, quizá sí con un lamento; porque no le podemos exigir que nos complazca, aún ante circunstancias muy dolorosas, y hasta justas a nuestros deseos. Si podríamos , o podemos, expresarle nuestro dolor, pena o sufrimiento; no nuestra decepción. En el Padre Nuestro reconocemos y aceptamos que "se haga Su voluntad", no la nuestra. En la fe pòpular, no es infrecuente que "se castigue" al Santo que "no atendió nuestras súplicas". Salvo mejor parecer.
1 comentario:
No soy quien para para disentir de la opinión de un Sacerdote, hasta santo, pero creo que, ante el frcaso de nuestras peticiones a Dios, no debemos reaccionar con una queja o protesta, quizá sí con un lamento; porque no le podemos exigir que nos complazca, aún ante circunstancias muy dolorosas, y hasta justas a nuestros deseos. Si podríamos , o podemos, expresarle nuestro dolor, pena o sufrimiento; no nuestra decepción. En el Padre Nuestro reconocemos y aceptamos que "se haga Su voluntad", no la nuestra. En la fe pòpular, no es infrecuente que "se castigue" al Santo que "no atendió nuestras súplicas". Salvo mejor parecer.
Publicar un comentario