Ciertamente. Especialmente cuando la división es debida a conflictos principistas fundamentales, como la intromisiòn de los partidarios de la ideología LGBTI o laq de los defensores de la homosecualidad,
Tenemos que reconocer que los enemigos externos motivan, y grandemente, en respuesta, la unión. Mientras que los enemigos internos, hasta frecuentan la Santa Sede y a las autoridades más altas de ella, como los promotores de cambios para que estemos en cercanía y consonancia con el "progreso" y los "tiempos actuales"
4 comentarios:
Ciertamente. Especialmente cuando la división es debida a conflictos principistas fundamentales, como la intromisiòn de los partidarios de la ideología LGBTI o laq de los defensores de la homosecualidad,
Nuestra Iglesia es y debe ser: Una, Santa, Católica, Apoetólica y Romana.
Los peores enemigos de ella son quienes la quieren confundir y dividir no sólo desde fuera, sino tambièn desde dentro, por igual.
Tenemos que reconocer que los enemigos externos motivan, y grandemente, en respuesta, la unión. Mientras que los enemigos internos, hasta frecuentan la Santa Sede y a las autoridades más altas de ella, como los promotores de cambios para que estemos en cercanía y consonancia con el "progreso" y los "tiempos actuales"
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