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viernes, 4 de septiembre de 2026

SALUD SEXUAL Y BIENESTAR EN LA TERCERA EDAD

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10 comentarios:

Anónimo dijo...

Tema delicado méste, el, de la declinación de la sexualidad, a partir del climaterio. Debiera ser tratado con seriedad, en estos tiempos en los que se exalta abierta y hasta morbosame la sexualidad, muchas veces como un negocio (nada honestamente, ni con la debida ética humana ni profesional).

Anónimo dijo...

Envejecer es inevitable, si no se muere joven. Pero hay un arte de envejecer que todos debiéramos cultivar, y que consiste en mantener los sentimientos y el espíritu siempre vivos e intactos, a pesar del envejecimiento físico, que debiera ser el único real y que debiéramos aceptar y respetar.

Anónimo dijo...

Si aceptamos el envejecimiento físico con una mente y un corazón (no el orgánico) intactos, no llegaremos a hacer el ridículo de los "viejos verdes" (de ambos sexos) ni caeríamos en las garras de los vendedores de "elíxires" de la juventud física. Hay mucho campo para la solidaridad, el afecto, la memoria de las vidas compartidas y la religiosidad.

Anónimo dijo...

Hay una diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al momento del fin de la fertilidad: la menopausia es bastante precisa, mientras que la andropausia es muy gradual. Esto sí sería una diferencia entre las sexualidades femenina y masculina.

Anónimo dijo...

La sexualidad no se limita a la actividad sexual. Abarca desde la biología, la anatomía, la fisiología, la psicología, la sociología y la vida entera de mujeres y hombres. Y todas estas dimensiones integradas constituyen la sexualidad.

Anónimo dijo...

El bienestar en este aspecto de la vida humana, comienza por aceptarla y vivirla tal como se presenta y como es; sin pretender cambiarla arbitraria y erroneamente.

Anónimo dijo...

El vivir es envejecer, y dura desde el primer instante de vida, hasta el último latido. Envejecemos , o - mejor - vivimos, ambas cosas por igual, conjuntamente y por igual; aunque a veces, o muchas veces, algún órgano (o sistema) va por delante. Y, la salud sexual va también por igual; no tiene una importancia, en modo alguno, diferente, aunque tiene momentos muy especiales, trascedentales y asombrosos en realidad, como la pubertad, la meno (o andro) pausia y otros portentosos y hasta - en verdad - extraordinarios (que podemos no llegar a reconocer) por lo tan frecuentes, como la maternidad o paternidad. Nuestras vidas son un maravilloso milagro múltiple,a cada instante, y tenemos que respetarlas.

Anónimo dijo...

Muy interesante, delicado y serio tema, que merece ser tocado tal cual, con profesionalismo serio y responsable, no frívola y ligeramente. Considerar que es una parte propia del envejecimiento normal saludable.

Anónimo dijo...

En unas civilizaciones decadentes, centradas en el materialismo, con el culto a la juventud y a la sexualidad más pobre, hay que recordar a la humanidad que el envejecimiento es natural, es global, progresivo y debe ser aceptado. Existe, y debiera cultivarse, un verdadero arte - y sabiduría - de envejecer.

Anónimo dijo...

Quizá, no pocas personas, en el mundo contemporáneo, debieran recibir las enseñanzas apropiadas acerca del arte de envejecer, que lo existe.