DOCTRINA DE LA FE RECUERDA FORMALMENTE QUE ORDENACIONES EPISCOPALES DE FSSPX CONSTITUYEN UN ACTO CISMÁTICO
4 comentarios:
Anónimo
dijo...
Los Lefebrianos no merecen ser tratados com tanta severidad. A mi modesta opinión, sólo pretenden ser estrictamente fieles a la tradición cristiana de no pocos siglos de antiguedad. Por lo demás, aparte de esta fidelidad, igualmente no quieren ni pretenden separarse de nuestra Iglesi Eterna.Son muy diferentes a los "progresistas" que no sólo defienden y promueven enérgicamente, dentro de la misma Iglesia, hasta en los mismos círculos vaticanos, hasta acercándose a los últimos dos Papas, con toda lbertad sus perversas y malsanas ideas pro-LGBT.
Los Lefevrianos no corren el riesgo de excomunión únicamente por criticar al último concilio. El Vaticano les aplica la advertencia de excomunión porque su rechazo los ha llevado a crear una estructura jerárquica paralela. Quieren ejecutar un acto jurídico que usurpa el poder del papa y rompe la comunión de la Iglesia. El Vaticano ha advertido que el resultado de esa ordenación de obispos será el mismo decreto de excomunión dictado originalmente por Juan Pablo II.
Para la Iglesia Católica, el argumento que la "tradición está por encima del papa" es inaceptable porque elimina la autoridad del Magisterio vivo. Si cada grupo o fiel puede decidir qué parte de la historia de la Iglesia acepta y qué parte rechaza (eligiendo qué papas obedecer y cuáles no), la unidad de la Iglesia se destruye. Por eso, el derecho canónico actual establece que la comunión con el Papa presente es el termómetro definitivo de la catolicidad; de lo contrario, se incurre en un cisma.
El decir que lefevristas son diferentes a progresistas de la Iglesia, porque los primeros buscan conservar la fe tradicional, no es válido. Para la teología oficial, la fe no se defiende rompiendo la comunión con el Vicario de Cristo actual, el Papa León XIV. Por muy nobles que consideren sus intenciones, crear una estructura legal paralela sigue constituyendo un cisma objetivo ante el Derecho Canónico
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Los Lefebrianos no merecen ser tratados com tanta severidad. A mi modesta opinión, sólo pretenden ser estrictamente fieles a la tradición cristiana de no pocos siglos de antiguedad. Por lo demás, aparte de esta fidelidad, igualmente no quieren ni pretenden separarse de nuestra Iglesi Eterna.Son muy diferentes a los "progresistas" que no sólo defienden y promueven enérgicamente, dentro de la misma Iglesia, hasta en los mismos círculos vaticanos, hasta acercándose a los últimos dos Papas, con toda lbertad sus perversas y malsanas ideas pro-LGBT.
Los Lefevrianos no corren el riesgo de excomunión únicamente por criticar al último concilio. El Vaticano les aplica la advertencia de excomunión porque su rechazo los ha llevado a crear una estructura jerárquica paralela. Quieren ejecutar un acto jurídico que usurpa el poder del papa y rompe la comunión de la Iglesia. El Vaticano ha advertido que el resultado de esa ordenación de obispos será el mismo decreto de excomunión dictado originalmente por Juan Pablo II.
Para la Iglesia Católica, el argumento que la "tradición está por encima del papa" es inaceptable porque elimina la autoridad del Magisterio vivo. Si cada grupo o fiel puede decidir qué parte de la historia de la Iglesia acepta y qué parte rechaza (eligiendo qué papas obedecer y cuáles no), la unidad de la Iglesia se destruye.
Por eso, el derecho canónico actual establece que la comunión con el Papa presente es el termómetro definitivo de la catolicidad; de lo contrario, se incurre en un cisma.
El decir que lefevristas son diferentes a progresistas de la Iglesia, porque los primeros buscan conservar la fe tradicional, no es válido. Para la teología oficial, la fe no se defiende rompiendo la comunión con el Vicario de Cristo actual, el Papa León XIV. Por muy nobles que consideren sus intenciones, crear una estructura legal paralela sigue constituyendo un cisma objetivo ante el Derecho Canónico
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