Muy cierto; pero vale para la caida poblacional sólo de algunos, o muchos, países desarrollados gobernados por el egoismo más grande que ha llevado al hedonismo más absoluto y a la desaparición de la familia y los hijos.
No pasa en los países más pobres y atrasados, en donde la irresponsabilidad más absoluta permite la multiplicación sin ninguna consideración para con la desventurada prole. Y en donde faltan moralidad, educación y concciencia de familia.
La solución real, humana y civilizada, requiere mucho más; la moralización, educación, humanización, nobleza, amor real que llevan a los seres verdaderamente humanos a la formación de familias verdaderas, con muchas virtudes adicionales: solidaridad, amor, sacrificio, educación y abnegación para formar, criar, amar y formar nuevos seres humanos que conformen algo que hoy no está de moda: familias humanas que conformen sociedades que sean verdaderamente civilizadas, con valores.
La caida de la población es un problema para los países más desarrollados (de Europa), no para los demás. Y, para los menos desarrollados del mundo no existe sino todo lo contrario: sobrepoblación; y lo mismo sucede para la población mundial, que no deja de crecer.
No es un tema exclusivo de países ricos o de países pobres; es un fenómeno global que está pasando en naciones con realidades económicas completamente distintas. Casi toda América Latina ha caído por debajo del nivel de reemplazo (2,1 hijos por mujer). Países como Brasil (1,5), Colombia (1,5) o México (1,8) tienen tasas similares o menores que muchos países ricos. Cuba y Uruguay: tienen niveles de natalidad tan bajos como los de los países más envejecidos de Europa Occidental, rozando el 1,2 o 1,3 hijos por mujer. Tailandia (un país de ingresos medios) tiene una tasa crítica de 1,1 hijos por mujer. India, que es el país más poblado del mundo y sigue en desarrollo, ya cayó formalmente por debajo del nivel de reemplazo con un promedio de 2,0 hijos por mujer. Factores que colaboran a esto: el acceso de las mujeres a la escuela y al mercado laboral retrasa la edad en la que deciden tener su primer hijo; dejar el campo para vivir en las ciudades cambia la economía familiar; y que gracias a las vacunas y la medicina moderna, casi todos los niños sobreviven, por lo que las familias planean tener menos hijos.
En los países ricos, que presentan esta situación, los responsables son no sólo esta condición, también el egoismo y la falta de amor a la sola idea de una familia propia. Por ello están condenados a ser invadidos y desaparecer, si no cambian seriamente.
Todo esto pasa, sobre todo en los países más "rcos y desarrollados". La población mundial sigue creciendo en los países pobres y subdesarrollados, donde no existen, por otras razones, familias ni hogares verdaderos.
9 comentarios:
Muy cierto; pero vale para la caida poblacional sólo de algunos, o muchos, países desarrollados gobernados por
el egoismo más grande que ha llevado al hedonismo más absoluto y a la desaparición de la familia y los hijos.
No pasa en los países más pobres y atrasados, en donde la irresponsabilidad más absoluta permite la multiplicación sin ninguna consideración para con la desventurada prole. Y en donde faltan moralidad, educación y concciencia de familia.
La solución real, humana y civilizada, requiere mucho más; la moralización, educación, humanización, nobleza, amor real que llevan a los seres verdaderamente humanos a la formación de familias verdaderas, con muchas virtudes adicionales: solidaridad, amor, sacrificio, educación y abnegación para formar, criar, amar y formar nuevos seres humanos que conformen algo que hoy no está de moda: familias humanas que conformen sociedades que sean verdaderamente civilizadas, con valores.
La caida de la población es un problema para los países más desarrollados (de Europa), no para los demás. Y, para los menos desarrollados del mundo no existe sino todo lo contrario: sobrepoblación; y lo mismo sucede para la población mundial, que no deja de crecer.
No es un tema exclusivo de países ricos o de países pobres; es un fenómeno global que está pasando en naciones con realidades económicas completamente distintas.
Casi toda América Latina ha caído por debajo del nivel de reemplazo (2,1 hijos por mujer). Países como Brasil (1,5), Colombia (1,5) o México (1,8) tienen tasas similares o menores que muchos países ricos. Cuba y Uruguay: tienen niveles de natalidad tan bajos como los de los países más envejecidos de Europa Occidental, rozando el 1,2 o 1,3 hijos por mujer.
Tailandia (un país de ingresos medios) tiene una tasa crítica de 1,1 hijos por mujer. India, que es el país más poblado del mundo y sigue en desarrollo, ya cayó formalmente por debajo del nivel de reemplazo con un promedio de 2,0 hijos por mujer.
Factores que colaboran a esto: el acceso de las mujeres a la escuela y al mercado laboral retrasa la edad en la que deciden tener su primer hijo; dejar el campo para vivir en las ciudades cambia la economía familiar; y que gracias a las vacunas y la medicina moderna, casi todos los niños sobreviven, por lo que las familias planean tener menos hijos.
En los países ricos, que presentan esta situación, los responsables son no sólo esta condición, también el egoismo y la falta de amor a la sola idea de una familia propia. Por ello están condenados a ser invadidos y desaparecer, si no cambian seriamente.
Como expliqué antes, la caída de las tasas de natalidad por debajo del nivel de reemplazo ocurre en países ricos y pobres.
Todo esto pasa, sobre todo en los países más "rcos y desarrollados". La población mundial sigue creciendo en los países pobres y subdesarrollados, donde no existen, por otras razones, familias ni hogares verdaderos.
Y expliqué antes que no es cosa de ricos o pobres, la caída de tasa de natalidad ocurre en todos los continentes por igual.
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