Joseph Ratzinger resultó elegido papa el 19 de abril de 2005 tras el fallecimiento de Juan Pablo II, en el segundo día del cónclave, después de cuatro rondas de votaciones.
"La alegría y la satisfacción del corazón hacen que me crea el misionero más feliz del mundo".
San Damián de Molokai (1840 - 1889).
Misionero belga de la Congregación Sagrados Corazones, dedicó su vida al cuidado de los leprosos en Molokai, Reino de Hawai. Patrón de leprosos, marginados y enfermos de SIDA.
En el avión a su regreso de Chile a Roma, Francisco pidió disculpas por haber usado la palabra prueba en su respuesta en Iquique a los periodistas; señaló que el caso de Barros se había estudiado hasta ese momento y no se tenía una evidencia para condenar. Días después, en Roma, se conoció que el Papa estaba delegando dos enviados especiales a Chile para escuchar los testimonios.
Francisco ha publicado dos encíclicas: Lumen fidei, sobre la fe (2013); Laudato si, sobre el cuidado de la casa común (2015); y tres exhortaciones apostólicas: Evangelli gaudium, sobre el anuncio del evangelio en el mundo actual (2013); Amoris laetitia, sobre el amor en la familia (2016); y Gaudete et exsultate, sobre la llamada a la santidad en el mundo contemporáneo, (2018).
Francisco presidió Misa, en Plaza de San Pedro, con motivo del Segundo Domingo de Pascua o también llamado Domingo de la Divina Misericordia. El Pontífice habló del pecado y señaló que "cuando nos confesamos acontese lo inaudito: descubrimos que precisamente ese pecado, que nos mantenía alejados del Señor, se convierte en el lugar del encuentro con él. Allí, el Dios herido de amor sale al encuentro de nuestras heridas".
Como cada Domingo de Resurrección, desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, Francisco ofreció el Mensaje de Pascua e impartió la Bendición "Urbi et Orbi" ("a la ciudad y al mundo"). Hizo un pequeño repaso de algunos conflictos actuales activos en algunas partes del mundo y subrayó que "la muerte, la soledad, y el miedo ya no son la última palabra. Hay una palabra que va más allá y que solo Dios puede pronunciar: es la palabra de la Resurrección".